Quizá estoy aburrida de escribir siempre de los mismos temas, pero en realidad no me queda de otra. Como he dicho más de una vez, escribo para que no me de cáncer.
Me declaro en contra de la hipocresía, y me declaro en contra de la pedantería. Me declaro en contra de la gente que no entiende las cosas, y también de los que se hacen pendejos para no buscar problemas. Me declaro en contra de la gente que cree que existe el relativismo moral, y me declaro en contra también de los falsos amigos.
Me declaro en guerra contra toda la gente que no entiende realmente lo que es amor, porque son cobardes, porque son egoístas, porque son idiotas y porque no tienen idea de lo que hablan, a pesar de que son los que siempre tienen más cosas que decir al respecto.
No quiero tener cerca gente que reparte mierda con ventilador para sentirse bien, y no quiero tener cerca a gente que necesita compararse para sentirse bien consigo mismo.
No quiero tocar a gente que solamente se preocupan de ellos, ni tampoco quiero tocar a gente que creen que con argumentos y bla bla están diciendo algo, porque no están diciendo mierda.
¡Me rehúso a perder el tiempo con pendejos! Y lo grito, y lo exclamo, porque no debemos olvidar las cosas importantes y dormirnos ante la imbecilidad social. Somos más que eso.
Al resto de ustedes, los que no son pendejos, los que son transparentes, los reales ustedes, los amo, con todo mi corazón.